El calcetín rojo perdido


Érase una vez, y mentira no es que había un niño llamado Pablo que estaba buscando su calcetín rojo durante más de una hora. Era su primer día de cole, de su último año de Infantil, y estaba muy emocionado, pero también muy nervioso. ¿Por qué buscaba este calcetín de forma tan desesperada? Pues os lo voy a contar. Su abuela en su último cumpleaños le había traído un par de calcetines rojos del mismo color que la ropa de Papá Noel. Desde ese día, Pablo usaba estos calcetines casi a diario. Con ellos se sentía más seguro y le traían mucha suerte. Aún se acuerda de aquel día que llevaba los calcetines y su compañera, Claudia, que era su amiga favorita, le dio un dulce beso. Sin embargo, cuando no llevaba los calcetines rojos, parecía que Claudia no le hacía caso y no conseguía ni marcar un gol.
María, la mamá de Pablo, entró a la habitación y lo vio desesperado sacando todo de los cajones. Pablo le explicó lo que pasaba y entonces su madre le dijo:
    -Pablo, si sigues así de nervioso, no encontrarás el calcetín que te falta. Ven a desayunar y después, cuando estés más tranquilo, estoy segura de que lo encontrarás.
Pablo se fue al comedor a tomar su leche calentita con cacao. Allí su mamá y él empezaron a cantar una canción de la película favorita de Pablo, El Rey León. Era la canción “Hakuna Matata”. Según cantaba la canción y terminaba de desayunar, empezaba a sentirse más tranquilo y más seguro porque entendía el mensaje que transmitía esa canción: “ningún problema debe hacerte sufrir”. María, al ver a Pablo tranquilo, sonreía satisfecha.
Después del desayuno, Pablo volvió a su habitación y nada más abrir el primer cajón, exclamó: “¡Mamá aquí está el calcetín rojo!”. María lo acarició y sonrió feliz y le dijo unas palabras que Pablo siempre recuerda cuando tiene un momento difícil: si tranquilo estás, todo lo resolverás.
Y como dice Don Fermín, este cuento llegó a su fin.

Comentarios

  1. ¡Cómo me gusta esta historia! Sigue escribiendo que es muy bonito 😘

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  2. Una historia Preciosa, se nota en el texto que está escrito con ganas, incluso me atrevería a decir basada en hechos reales, describiendo con mucho tacto cuando una persona especial para nosotros nos abandona y nos deja un recuerdo valioso, el cual cuidamos con mucho esmero.
    En la historia Pablo narra la perdida de un ser querido, en la cual dispone de un objeto que dicha persona le regaló haciendo que el mismo le dé esa fuerza que el interpreta como suerte, al dar por perdido dicho objeto, entiende que pierde la fuerza, aún obteniendo el beso de una persona especial. Por lo tanto la persona mas cercana de ese momento su madre, recurre a indicarle que con nervios no se llega a ninguna parte y efectivamente finalmente encuentra dicho objeto, sin duda, una historia para recordar.

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